El acuerdo comercial de Mercosur con la Unión Europea considera ahora cláusulas de salvaguardia para algunos productos agrícolas procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Entre los productos se encuentra la carne bovina.
El propósito de la Unión Europea es disponer de un mecanismo específico para reaccionar con rapidez si un aumento de las importaciones desde Mercosur causa, o amenaza con causar, un daño grave a los productores europeos.
El nuevo reglamento establece cómo y en qué condiciones la Unión podrá:
• Suspender temporalmente las preferencias arancelarias concedidas a productos agrícolas de Mercosur.
• Cuando esas importaciones perjudiquen o amenacen con perjudicar seriamente a los productores de la Unión.
• Cuando haya indicios de presión relevante sobre el mercado.
La norma introduce procedimientos más ágiles y criterios más claros, con especial atención a los sectores particularmente expuestos a la competencia exterior.
Bovino y aves, en la lista de productos sensibles
El reglamento identifica una serie de productos sensibles, entre los que se encuentran la carne de res y de aves de corral, productos lácteos, azúcar y etanol.
Como referencia, se considerará motivo suficiente para iniciar esa acción, una reducción de precios del 10%, el aumento del 10% en los volúmenes de importación con trato preferencial, o bien una disminución del 10% en los precios de importación, siempre que existan indicios de un fuerte aumento de importaciones o de que estas están afectando de forma significativa a los mercados de la UE.
Parte del acuerdo incluye la investigación y análisis de factores como los volúmenes importados, las tendencias de precios y el impacto en producción, ventas, empleo y beneficios de los sectores europeos afectados, entre ellos el cárnico.
Para los productos sensibles, el reglamento establece que las investigaciones deberán concluir en un plazo máximo de cuatro meses. Y en casos urgentes, la Comisión podrá adoptar medidas provisionales en un máximo de 21 días.
Seguimiento continuo
Además del “freno de emergencia”, el reglamento introduce un sistema de monitorización permanente a las importaciones de Mercosur con el propósito de controlar periódicamente las importaciones de los productos sensibles identificados e informar cada seis meses al Parlamento Europeo y al Consejo sobre la evolución de los mercados y sobre cualquier riesgo de daño para los productores de la UE.
Este seguimiento pretende actuar como una alerta temprana para poder activar las salvaguardias antes de que el impacto sobre el sector agrícola –y, en particular, sobre el vacuno, el avícola o los lácteos– resulte difícil de revertir.
Con este paso, la UE busca profundizar las relaciones comerciales con el bloque sudamericano, pero manteniendo un instrumento específico para proteger a los sectores agrícolas más sensibles, entre ellos el cárnico, frente a un posible aumento de la competencia importadora.
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