De Carne 79

El titulo hace eco de lo que manifestaron, hace unos días, los ganaderos españoles a los diputados que deben legislar sobre el sector. Son voces que se repiten en varios entornos, como en el II Congreso de Ganadería Sostenible que tuvo lugar en Extremadura, España, y al final del cual se generó la Declaración de Extremadura que defiende la ganadería, “injustamente atacada por falsos ambientalistas y gobernantes ignorantes, debemos derribar los mitos sobre la ganadería y su efecto en el deterioro ambiental y el calentamiento global. El gas metano y el CO2 son esenciales para la vida del planeta y nuestras vaquitas son eslabón clave en el ciclo natural del carbono, y la ganadería y el consumo de proteína animal, elementos esenciales del desarrollo humano por milenios. A descarbonizar la narrativa ganadera”, dijo en redes Antonio José Piñeros, presidente de esa Asociación.
La Declaración de Extremadura bien lo define en cinco puntos. 1- Insta a considerar la ganadería como lo que es, un sistema vivo que integra suelo, agua, forrajes, animales y personas, no es una fábrica industrial. 2- El suelo es un organismo: conocer su biología y regenerarlo es el norte productivo y ético. 3- Los rumiantes, bien manejados, son aliados del ciclo del carbono y de la regeneración. 4- La narrativa pública importa: asumimos la misión de contar la verdad con datos, ciencia y resultados en campo. 5- Los tres pilares —social, ambiental y económico— se entrelazan en la ganadería sostenible.
Esa Declaración se acompaña con un mensaje a las nuevas generaciones: “El campo tiene futuro, queremos que lo hagan suyo: con ciencia, propósito y calidad de vida. Dennos voz, valor y espacio para ser escuchados; porque si alguna vez fuimos acusados de ser causantes del problema, hoy se debe reconocer que somos parte integral de la solución”. La Declaración se puede ver completa, y firmarla, en el link https://www.change.org/p/un%C3%A1monos-a-la-declaraci%C3%B3n-de-extremadura-en-defensa-de-la-ganader%C3%ADa-sostenible-como-parte?
Hay suficientes argumentos científicos y hechos –muchos se plantearon en el Congreso que menciono– que muestran los aportes positivos de la ganadería sostenible al ciclo del carbono, a la salud del planeta y a la salud humana. Como lo expuso Owen Jennings, expresidente de Federated Farmers en Nueva Zelanda, quien lanzó un duro ataque contra los responsables de perpetuar mitos sobre las causas del cambio climático. “Las tecnologías de medición del calentamiento global en la agricultura, diseñadas por tecnócratas, no distinguen una vaca de un coche, perjudican a la agricultura y consumen fondos públicos. La ciencia básica, conocida desde hace mucho tiempo, que afirma que las plantas crecen mediante la fotosíntesis utilizando grandes cantidades de CO2 de la atmósfera, es ignorada deliberadamente por los tecnócratas, a pesar de que el ganado no puede alimentarse sin ese CO2 extraído. El CO2 utilizado y el metano emitido son inseparables y deberían compensarse entre sí… Los agricultores que absorben incontables toneladas de CO2 cada día soleado son ignorados, precisamente por la misma ciencia”, afirmó Jennings.
La ganadería ha sido satanizada. Es el momento de que los ganaderos del mundo cuenten lo que hacen bien. En la revista De CARNE nos gusta escucharlos y replicar en entornos más amplios esas acciones, experiencias y saberes que aportan a la sostenibilidad desde sus fincas.
Coordinadora de relatos

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