El Parlamento Europeo aprobó medidas orientadas a proteger a la ganadería tradicionaly a mejorar la posición de los agricultores mediante la aprobación de un texto normativo que busca garantizar precios justos e incrementar la transparencia en el mercado. El acuerdo deberá ser ratificado por el Consejo para que las normas entren en vigor.
Defensa de la terminología tradicional
El texto introduce una lista de términos reservados exclusivamente para productos cárnicos, que los fabricantes no pueden utilizar en artículos que no contengan carne, como son los productos cultivados en laboratorio o aquellos basados en células. Para asegurar que los consumidores tomen decisiones bien informadas, la nueva legislación define la carne estrictamente como las “partes comestibles de los animales”.
Así las cosas, los productores de alternativas de laboratorio tienen expresamente prohibido utilizar las siguientes denominaciones cárnicas:
– Tipos de carne y animales: carne de res, ternera, cerdo, aves de corral, pollo, pavo, pato, ganso, cordero, carnero, ovino y cabra.
– Cortes y piezas: muslo, lomo, solomillo, flanco, bistec, costillas, paleta, jarrete, chuleta, ala, pechuga, hígado, falda, chuletón, T Bone, grupa y tocino.
La prohibición de usar la denominación “carne” para los cultivos de laboratorio evita la competencia desleal, premia el saber hacer agrícola único y da un paso decisivo para preservar el patrimonio alimentario.
Gremios en España destacaron que la norma corrige la distorsión en el etiquetado alimentario y refuerza la transparencia. Ya en 2024 habían impulsado la campaña ‘Cada cosa por su nombre’ para diferenciar la carne de los productos que la emulan y no confundir ni condicionar las decisiones de compra del consumidor. “Si un producto pertenece a una categoría alimentaria diferente, ¿por qué necesita apoyarse en el nombre de otra para posicionarse en el mercado?”, señalaron desde la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España –ANICE–. “La verdadera innovación debería ser capaz de generar su propia identidad, su propio lenguaje y sus propias referencias de mercado”, agregaron.
Precios reales y más poder para el sector primario
Las denominaciones cárnicas dan un paso adelante al proteger la estabilidad de los ingresos de los productores, organizar el mercado, dar transparencia al etiquetado y aclarar los criterios de mercadeo pues las empresas que comercializan productos bajo los términos “justo” o “equitativo”, solo pueden usar esta etiqueta cuando realmente contribuyen al desarrollo de la comunidad rural.
Fuente: Adaptado de Cárnica de Comunicaciones


