De Carne 83

¿Conservar? ¿Desarrollarse?

Los países y los consumidores son cada vez más exigentes con la calidad de los alimentos y, en el caso de la carne, con sus atributos. En la carne piden bienestar animal y de los operarios en las explotaciones ganaderas, la conservación del medio ambiente y sistemas robustos de trazabilidad que den certeza y confianza sobre esos atributos, entre otros aspectos. De manera simplificada, es una mirada abarcadora que mira el todo y no solo las partes o el resultado.
El punto que se refiere a conservación del ambiente hace que muchos se cuestionen si debemos conservar el medio ambiente o seguir el camino del desarrollo. Es una dicotomía falaz utilizada con entusiasmo por ambos extremos, por ambientalistas y por quienes impulsan el desarrollo, que excluye la convivencia armoniosa y utilitaria –¿por qué no? – de ese engranaje productivo. Cada vez más estudiosos arrojan datos sobre la dialéctica que se establece entre naturaleza –ambiente– y la actividad que alberga, bovinos, bufalinos, porcinos, ovinos, caprinos, aves, que deja atrás el romanticismo para que productores e investigadores puedan tomar decisiones informadas. Como dice Sandra Vilardy (El Espectador junio 17,2026), “dependemos de la naturaleza y su buen funcionamiento para el bienestar humano y la producción económica”. Cada vez sabemos más de las valiosas conexiones e interacciones entre flora, fauna y suelo, y de ellas con el recurso hídrico; la degradación de uno solo de estos componentes de la naturaleza impacta los demás con lo cual se pierde biodiversidad, se afecta la salud del suelo y del ambiente en general, situaciones que desembocan en catástrofes ambientales: inundaciones, sequías, erosión…
Entra en escena la economía circular que, para decirlo de manera simplista, busca imitar la naturaleza, en donde no hay desechos sino materiales que se vuelven a aprovechar incrementando el valor del capital natural.
En la cadena cárnica colombiana hay empresas que le apuestan a la calidad, la seguridad alimentaria y el crecimiento, aspectos acompañados de confianza, transparencia y sostenibilidad, sobrepasando la mera competencia con la otra marca. Son empresas que tienen un pie bien apoyado en esa economía circular, porque el negocio no es solo vender producto, es también generar confianza en los procesos que acompañan ese producto.
Una mirada al mercado mundial indica, según la FAO, que la producción mundial de carne alcanzará los 391,3 millones de toneladas equivalentes en peso canal durante 2026, lo que supone un crecimiento interanual de 1 %. Podría ser más porque la demanda así lo sugiere, pero las tensiones geopolíticas y temas de sanidad animal han elevado los costos de los insumos generando escasez de la oferta exportable y presionando los precios al alza, según lo indica el Índice de Precios de la Carne de la misma FAO, índice que muestra incrementos constantes durante los primeros cinco meses de este 2026.
En este entorno, mercados en crecimiento y medio ambiente cuidado de manera responsable pueden ir de la mano, en un caminar acompasado y respetuoso que los beneficie a ambos.
Coordinadora de relatos

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